Variedad: Komasti, Andungsari, Bourbon, Kartika
Altitud: 1100–1500 m.s.n.m.
Proceso: Natural
Perfil en taza: Ciruela, naranja, nuez moscada, vainilla, chocolate negro
Puntuación: 85,75 puntos
Kawah Ijen: el natural de Java Oriental que nace en la falda de un volcán
En Monkee presentamos Kawah Ijen, un natural producido por Kevenka en la falda del volcán Ijen, en Java Oriental, Indonesia. Un café con un origen tan singular como su perfil: especiado, oscuro y frutal, nacido en uno de los paisajes más extremos del planeta.
El volcán Ijen
El Kawah Ijen es un volcán activo en Java Oriental, a unos tres horas y media en coche desde Bali. Su cráter alberga el lago ácido más grande del mundo, de un turquesa eléctrico imposible, que arde con un fuego azul provocado por el azufre en combustión. Es uno de los fenómenos naturales más espectaculares del sudeste asiático y el telón de fondo de este café.
Los agricultores que cultivan café en estas laderas llevan generaciones viviendo entre el volcán y el tabaco — su otro cultivo principal fuera de la temporada cafetera. Muchos de ellos son descendientes de familias originarias de la isla de Madura, al norte de Java, y conservan su lengua y sus tradiciones en un entorno geográfico tan inhóspito como fértil.
Kevenka: de la cafetería al origen
Kevenka nació de la curiosidad. Kevin y Kenny Soewondo, dos hermanos de Surabaya, empezaron abriendo una cafetería en su ciudad. Pronto decidieron tostar ellos mismos. Y cuando empezaron a hacerse preguntas sobre el café verde que recibían, dieron el paso que pocos dan: subir al volcán y procesar el café directamente.
Hoy trabajan con una red de hasta 500 agricultores repartidos en cinco aldeas del entorno del Ijen — Cucuk, Aldi, Sutrisno, Sunoto y Lis — y han convertido antiguas instalaciones de procesado de arroz en su centro de beneficio en el pueblo de Botolinggo. Kevin Soewondo viajó a Colombia para formarse como Q Processor de nivel 3, un detalle que dice mucho de la seriedad con la que afrontan el procesado.
Su apuesta por la tecnología también es notable: han invertido en una clasificadora de cerezas por color que les permite trabajar con precisión sin penalizar a los agricultores, y en una secadora mecánica Pinhalese para gestionar el secado en un entorno donde la humedad es un problema constante.
El proceso
Kawah Ijen es un natural procesado con una precisión poco habitual en Indonesia, donde históricamente el proceso húmedo ha dominado y la calidad de la cereza entregada ha sido difícil de controlar:
- Los recolectores cosechan cerezas maduras, que llegan al centro de Botolinggo donde se verifican y reciben.
- Las cerezas se lavan y se clasifican por densidad y color mediante clasificadora óptica, eliminando defectos con una precisión que antes requería selección manual completa.
- El secado dura entre 11 y 13 días, con apoyo de la secadora mecánica Pinhalese cuando la humedad del entorno lo requiere, siempre por debajo de 40 grados para preservar el perfil.
- Tras el secado, el café se trilla y pasa por sistemas neumáticos, clasificación por tamaño de criba, mesa de densidad y clasificadora de color para la selección final.
- Control de calidad final antes del envasado y la exportación.
El resultado es un natural limpio y complejo, con la densidad frutal del proceso y una precisión en taza que no es habitual en cafés de este origen.
Un origen diferente
Indonesia no es el primer país que viene a la cabeza cuando se habla de café de especialidad natural. La tradición del wet hulling — el proceso húmedo que ha definido durante décadas el perfil terroso y pesado de los cafés indonesios — sigue siendo dominante. Lo que hace Kevenka es ir a contracorriente: aplicar rigor de procesado, tecnología y formación de origen colombiano en un entorno volcánico donde nadie lo esperaba.
Kawah Ijen es el resultado de ese cruce improbable: un natural de Java Oriental con protocolo Cofinet, volcán activo con clasificadora óptica, tradición maduresa con Q Processor. Un café que no se parece a nada que hayáis probado de Indonesia.
Por qué nos inspira Kawah Ijen
Porque viene de un lugar que no debería dar cafés así y los da. Porque detrás hay dos hermanos que empezaron sirviendo cafés y terminaron subiendo a un volcán para entender de dónde venía lo que servían. Y porque en taza — ciruela, naranja, nuez moscada, vainilla, chocolate negro — es exactamente el tipo de perfil que merece ese origen extraordinario.


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